Primero fuimos el Duomo, la inmensa basilica de Firenze. Es tan grande, y las calles de Florencia ta angostas, y todo esta tan junto, que no se la puede apreciar realmente en toda su grandeza, salvo que se la mire desde la altura de un vuelo de pajaro (o en su defecto helicoptero o avion). De ahi a ver otra iglesia mas, y despues a la orilla del Rio hasta llegar al Ponte Vecchio.
Charlando con mi nuevo amigo australiano, llamado Sasha, me conto que tocaba la guitarra, y cuando le comente que yo viajaba con una guitarra, se emociono y me pidio que fueramos a tocar a algun lado. Como se podran imaginar, no me costo nada decir que si, y alla fuimos, al hostel a buscarla. Terminamos en una placita, tocando el y yo alternadamente unas 2 horas.
Ya para este momento del viaje, y como el lector habra comprendido a traves de las anteriores historias de Eurovieja, el efectivo escaseaba, motivo por el cual no pude ver el David, de Michelangelo, o entrar a ninguno de los prestigiosos museos florentinos. Pero yo poseia valiosisima informacion, proveida por unos (de vuelta!) australianos con los que viaje desde Budapest hasta Viena, de que en la Piazza Michelangelo se encontraba una reproduccion de la famosa estatua del genio Renacentista. Y a demas, de que esa plaza tiene la mejor vista sobre Firenze.
Y hacia alli nos dirigimos con mis compañeros australianos, y pudimos apreciar, por la modica suma de 0 euros, una de las puestas de Sol mas lindas de mi viaje, quizas la unica que recuerdo (sera que a las demas no les he prestado mucha atencion, aunque ahora viene a mi memoria los colores de la costa sueca al atardecer...) Y realmente, la vista que desde dicho lugar teniamos sobre Firenze era encantadora.

Cuando bajamos de la colina donde se encuentra dicha Piazza ya era de noche, y nos sentiamos algo hambrientos, por lo que terminamos comiendo pasta en un restaurante barato. Realmente los fideos que habia cocinado dos noches atras habian estado mucho mejores que los de este lugar y en cima cobraban 2 euros por el servicio. Pero los muy pelotudos se olvidaron de cobrarme la soda, asi que es como si no me hubiesen cobrado. Si, soy argentino.
Cuando bajamos de la colina donde se encuentra dicha Piazza ya era de noche, y nos sentiamos algo hambrientos, por lo que terminamos comiendo pasta en un restaurante barato. Realmente los fideos que habia cocinado dos noches atras habian estado mucho mejores que los de este lugar y en cima cobraban 2 euros por el servicio. Pero los muy pelotudos se olvidaron de cobrarme la soda, asi que es como si no me hubiesen cobrado. Si, soy argentino.
Mi noche termino despidiendome de mis compañeros de ese dia, y luego ya acostado en el hostel charlando por una hora con un Frances negro cuyo ingles era bastante bueno para ser frances, y con dos holandesas.
Al dia siguiente me levante temprano, es una cualidad mia que he descubierto durante mis viajes: le digo a mi mente que se tiene que despertar a tal o cual hora, y misteriosamente me hace caso. Claro que esto no funciona despues de algunas cervezas, pero hasta ahora nunca me ha fallado y nunca perdi un tren importante. El siguiente destino de eurovieja fue Nice (Niza en castellano) en la Cote de Azur francesa.
En las dos fotos que les regalo esta el Duomo, la primera es la imponente vista de la fachada principal, la segunda es una muestra de lo inmensa que es, vista desde le Piazza Michelangelo

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