De cualquier modo, llegue a Roma media hora tarde, a las 12 de la noche, y me dirigi hacia un hostel que segun una pagina de internet (http://www.hostelworld.com/) tenia disponibilidad. Resulto ser que estaba lleno, y que dicho sitio de internet no es muy confiable. Lo unico que el recepcionista encontro para mi esa noche, fue una habitacion de 26 euros, en un hostel amigo (parece que el dueño de dichos albergues posee 14, nunca los visita y vive en alguna isla perdida de Grecia).
Por lo menos el desayuno estaba incluido en el que termine durmiendo, y con unos buenos mates, el dia siguiente empezo de muy buena manera.
Cabe mencionar que esta clase de inconvenientes que puede tener un mochilero en una ciudad desconocida que visita por vez primera pueden evitarse efectuando una reserva por internet, pero una de mis metas en este viaje es no tocar la tarjeta de credito de mami y papi.
Del hostel de 26 euros me mandaron a uno de 16, y como ya a esta altura empezaba a escasearel efectivo, fue una muy buena noticia. En dicho hostel me encontre con un par de Australianos: Matthew y Emily, y nos fuimos a recorrer juntos la capital italiana.
Primero nos dirigimos hacia el Coliseo, que estaba bastante cerca de nuestro hostel. Sacamos algunas fotos y como faltaba poco para que cerraran, decidimos en cambio entrara a las ruinas Romanas que se encuentran en frente. El Palatino y otros tantos resos de la civilizacion romana. Lo bueno de nuestro plan era el hecho de que pagando la entrada de cualquiera de los dos (palatino o coliseo), la entrada para el otro estaba incluida. De manera que recorrimos dichas ruinas y luego paseamos por Roma, por lugares turistico/alimenticios, como ser restaurantes, bares y demas, en los que no consumimos nada, solo apreciamos su atmosfera relajada de gente que si podia sentarse y disfrutar de su dinero. Si, porque los australianos tambien andaban cortos de dinero, habian estado viajando por Asia, por paises como Laos y Tailandia.
Al final del dia paseamos por el Panteon, y fuimos a sacarle fotos y admirar la belleza de la fuente de Trevi. Una obra de arte monumental y preciosa.
El dia siguiente, lunes 13 de octubre, fue el turno del Vaticano. Nos habian dicho que la cola era de 2 hs, y que nos convenia pagar por un tour guiado. Pero claro, eso nos decian los que ofrecian el tour. La cola fue un poco mas de 20 minutos, y pude utilizar mi tarjeta de estudiante para pagar un precio reducido del museo. (A proposito del precio, no me auiero imaginar la cantidad de dinero que hace la iglesia solo con las entradas que cobran para entrar a su museo). De cualquier forma, el mueso del Vaticano es realmente impresionante, tienen colecciones romanas, egipcias y etruscas, tantas cosas se han robado los sin verguenzas. Pero lo mejor del museo esta en sus paredes. Las pinturas de Rafael son increibles, y ni hablar de la Capilla Sixtina con el arte de Michelangelo. Creo que estuve 15 minutos con la cabeza mirando hacia el techo para apreciar la famosa pintura de Dios creando a Adan. Y otros 15 mirando el mural del juicio final. Impresionante, realmente me senti afortunado de poder haber visto eso.
Luego de salir del Vaticano fuimos a la Plaza de San Pedro, y de ahi nos tuvimos que apurar para ir hasta el Coliseo, cuya entrada ya habiamos pagado como mencione anteriormente, porque cierran muy temprano.
De nuevo, el asmbro ante semejante pedazo de arquitectura, y ante el hecho de que siga en pie, despues de 2000 y tantos años.
Ese dia terminamos comiendo unos fideos con tuco que cocinamos en la cocina del hostel y tomando la "Quilmes" italiana, llamada Birra Peroni... A mas de alguno le va a sonar conocido el nombre, no?
Otro detalle del hostel de Roma, que es uno de los que mas me gusto, es que antes de irnos, nos regalaron una botella de vino!
El martes 14 de octubre, me despedi de mis amigos australiano y de la gente del hostel, que eran muy amables, y me dirigi hacia la estacion de trenes Roma Termini, para meterme en un tren que me llevara a Florencia.

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